17/3/09

Los Hilos

Al principio todo era un cuadrado en blanco en un archivo punto doc. Entonces Ella vio que ese espacio estaba vacío y comenzó a mover los dedos. Tic, tic, tictic, tic, el ritmo del teclado se incorporó a su cuerpo, como un corazón pugnando por vivir. Y Ella se sintió grande, fuerte e independiente.

Pero entonces, de la nada (o de sus dedos), aparecieron Ellos, que enseguida comenzaron a bailar sobre el teclado, a treparse en sus hombros para criticar lo que hacía, a sugerirle un mejor peinado y a pincharle los brazos con sus diminutos pies.
Ella los miró con enojo.

- ¿Qué carajo hacen aquí? pensé que los había echado, no los necesito para esto. Miren, yo quiero crear mi propio universo, quiero ser el origen de mi propio mundo y ustedes sólo entorpecen mi trabajo - Pero los pequeños geniecillos continuaron allí, molestando, fiscalizando y dando indicaciones.

- ¡Basta! - gritó Ella. - Voy a buscar una solución definitiva para ustedes -

Entonces comenzó a soplar hasta arrinconarlos a todos y, cuando ya los tenía amontonados, buscó un pañuelo y los anudó dentro. Pero sabía que se trataba de una solución temporal. Así que metió el pañuelo en una caja y rápidamente puso manos a la obra. Para empezar se dedicó a reunir materiales, tierra, madera, fuego, metales, agua...pero al darse cuenta de que no tenía mucho tiempo se decidió rápidamente por la madera, que era abundante y fácil de trabajar.

- A ver si me sirven de algo las clases de manualidades - se dijo, y comenzó a tallar. En pocas horas había reunido un contingente de 10 figuras articuladas y huecas, apenas más grandes que los genios que tenía atrapados en la caja.

- Divide y triunfarás- se dijo. Entonces hizo más figuras, estas con menos curvas y con un accesorio extra. Para completar la labor también usó maderas de distintos colores.

- Listo. Ahora, a ver cómo se las arreglan para fastidiarme - se dijo. Con mucho cuidado abrió la caja, desanudó el pañuelo, tomó un personaje y lo introdujo dentro de la primera figura. Y así fue haciendo con todos, hasta que el pañuelo estuvo vacío.

- Muy bien, ya casi terminamos - dijo Ella, y con un ovillo de hilo ató las extremidades de las figuras, igual que marionetas. Después buscó un tinglado abandonado años atrás y las colocó separadas estratégicamente en grandes islas.

- Así me darán menos problemas- se dijo.

- Y ahora, el toque final - Una por una sopló sobre las figuras, que de inmediato cobraron vida.

- Los llamaré humanos- Dijo Ella en tanto conectaba los hilos con un programa que subió a su computadora.

- Muy bien, ahora ¡a divertirse!- Entonces, libre ya de molestias, se puso a escribir, a crear la historia de cada uno, los juntó, los separó, hizo que se odiaran, que se reprodujeran, que idearan cosas y que de vez en cuando la recordaran. Aunque, como nada es perfecto, cada tanto se corta algún hilo, el humano se "libera" y hace algún estropicio.

Pero Ella siempre se da cuenta a tiempo, repara los hilos y así evita el colapso final.

2 comentarios:

sorjuana dijo...

Esto yo lo conozco...

lamaga dijo...

Jeje...Hace tiempo que no subo textos, por aquello de los inéditos etc.