16/11/09

Se vienen las fiestas

y para ser original estoy extañando.
Como este año tampoco voy a viajar a Uruguay (como ando ahorrando y no llegué pal terreno prefiero quedarme en el molde) me pedí los 6 días cagados anuales que dan para el 24 de diciembre. Yo suelo preferir salir en febrero pero la verdad estoy cansada y con poco ánimo para bancarme todo el show de las fiestas, eso de poner cara linda, hacer que estoy contenta y mostrar una maravillosa sonrisa al recibir un regalo pedorro del amigo invisible de turno.
Hasta parece que zafo de la fiesta de fin de año laboral...(desde aquél nefasto show de santa claus y "te queremos paola, te queremos" prefiero zafar de este tipo de fiesta).
Así que el 23 de noche rajo para Oaxaca un par de días y después Mazunte, que dicen que está buena la playa. Regresaré después del 1 de enero y me guardé 2 días para más adelante. Estoy deseando descansar un poco, este año estuvo bien pero pesadito.

22/10/09

Noticia

Bueno, este año viene bien.
Ayer me avisaron que van a publicarme otro cuento en otra antología y hasta me van a pagar! (unos 80 dólares, tampoco tanto)
Ando medio vaga con esto del blog, a ver si reactivo el asunto.
Saludismos.

28/9/09

LA MOTO



Él la buscaba, avanzando por el pasillo en penumbras. Como siempre, algunos le pidieron cigarrillos, entonces se detuvo y vació la caja, repartiéndolos entre todos, después se los encendió, uno por uno. Un hombre que parecía más viejo cortó el cigarro en dos, para hacer más largo el disfrute.
- Hola mamá ¿cómo estás?- Saludó cuando la encontró, sentada bajo un árbol.
- Bien, muy bien, gracias. Ella respondió con educación y en automático, como si no supiera donde estaba, no escuchara los gritos ni viera la miseria del hospicio.
- ¿Te tratan bien? Estás más flaca ¿Comés bien?
- Sí, muy bien. Justo ayer nos dieron arroz con leche, estaba muy rico, pero Martha me robó la mitad.
- ¿Y no te quejaste, no le dijiste a nadie?
- ¿Y eso para qué? Shhh ¿te cuento un secreto? El otro día Arturo me llevó a bailar, la pasé lindo.
- ¿En serio? ¿Y bailaste?- (qué fácil era seguirle el juego, subirse al tiovivo con ella).
- Bailamos toda la noche. ¿Sabés? Fuimos al Club Naval y tenía todas las luces encendidas, hasta parecía de día. Yo me puse un vestido verde y Arturo dijo que...que...mis ojos eran muy bonitos. Arturo es así de alto como vos, pero no tiene tus ojos, tus ojos son parecidos a los míos.
- Ah. ¿Y... vos lo querés mucho a Arturo?- (¿y quién es Arturo?¿es tu padre, es un hermano, es mi padre?)
- Si, claro que lo quiero, pero él se fue, se fue y me dejó sola.- Entonces ella lo miró un instante a los ojos, sólo un instante, enseguida se distrajo con una paloma que hurgaba una bolsa de papel.


- Mirá Martha, mirá la foto ¿Ves? Este es mi hijo.
- A ver...¡qué buen mozo! Se parece a vos, tiene tus ojos.
- ¿Viste que si? Es lindo... Ayer vino a visitarme, siempre viene.
- No mientas, si yo hace tiempo que no lo veo.
- Es que a veces viene de noche, porque trabaja mucho. Viene después que nos dan la pastilla, yo lo escondo debajo de la cama y cuando están todos dormidos me escapo con él, pero no le digas a nadie.
- ¿Y qué es esa cosa que tiene en la mano?
- Eso es un casco, es el casco de su moto. ¿Sabés? La otra noche me llevó a pasear, estuvimos andando en moto mucho rato.
- ¡Mentís! ¿Cómo va a venir? De noche no dejan entrar visitas...
- ¡No! ¡No es mentira! Yo salí sola, sin que me viera nadie, y lo esperé en la carretera, entonces él vino con su moto y fuimos a pasear. Mirá, si no contás nada, otro día le voy a pedir que te lleve a vos, vas a ver qué lindo.
- ¡Sí! ¡Dale! ¡Y también decile que sea mi novio!
- ¿Tu novio? No, tu novio no, él ya tiene novia; una vez la trajo y hasta nos sacamos una foto.
- Bueno, pero puede tener dos novias ¿no? Dale, decile che, yo también quiero pasear en moto.
- Ta bien, yo le digo, pero creo que a la novia no le va a gustar.


Al entrar en la sala él no puede evitar un sentimiento de culpa. Hace varios meses que no viene a verla y esta será su última visita por largo tiempo. Quién sabe cuándo podrá volver.
- Hola mamá. ¿Cómo estás?
- ¡Hola mijo! Y, acá ando, hace un poco de frío.
- Ya me contaron que te fuiste de fiesta por ahí.
- ¿Yo? Nooo. Sólo fui al camino a ver si venías y después quise ir más lejos a ver si te alcanzaba, pero ellos me encontraron.
- Si, me avisaron por teléfono. ¿Sabés? Vine a despedirme, me voy de viaje.
- ¿De viaje? ¿Y te vas muy lejos?
- Lejísimos, me voy a un país que tiene unas pirámides y comen todo con picante.
- Bueno pero vos no comas mucho picante que te hace mal a la gastritis.
- ¿Y qué hago si sólo encuentro eso para comer?
- No, seguro que hay otras cosas, y si no, entonces hacete arroz. Decile a tu novia que te haga arroz...a mi me gusta el arroz con leche. ¿A vos?
- Masomenos, pero si vos me decís cómo lo preparás para que mi novia lo haga, seguro que me gusta.
- Es fácil, ponés arroz, ponés leche, azúcar, lo calentás en el fuego mientras revolvés y listo, vas a ver qué rico.
- Dale, lo voy a probar así. Tomá. Mirá, te traje otra foto.
- A ver...¡sos vos!, estás lindo. ¿Es para mí?
- Si, para vos sola, guardátela para que no te la roben como la otra.
- Mirá, me la escondo acá, así ni Martha me la va a poder sacar. Ella dice que quiere ser tu novia y yo le dije que sí pero es mentira. Mirá si yo te voy a decir que te hagas novio de una vieja fea como ella...ni loca te digo eso.
-Te voy a extrañar mamá.


No es habitual que les den arroz con leche, por eso ella lo disfruta tanto, le trae lindos recuerdos, su novio Arturo, su hijo aprendiendo a comer...lástima esos grandes trozos de cáscara de limón que se encuentra dos por tres.
- Arroz con leche, me quiero casar...- Canturrea golosa mientras se lleva una cuchara rebosante a la boca. El sabor amargo de la cáscara de limón se le atora en la garganta.
Entonces tose y después aspira, pero la cáscara tenaz impide que el aire pase. Se lleva la mano a la garganta tocando el hombro de su compañera, quien parece no darse cuenta. Agita su brazo, frenético, como saludando al compañero de la mesa de enfrente, quien también la saluda. Sigue agitando el brazo hasta que se le nubla la vista, quiere gritar pero el aire no entra ni sale. El hombre que la saludó se cansa del juego y ahora camina, deteniéndose cada tanto a dar enfáticos discursos al aire. Una nube ya conocida aparece de pronto, los últimos rastros de vida comienzan a abandonarla.


Creyendo que se había dormido, Martha la sacudió un rato y al no obtener respuesta fue a buscar a la cuidadora.
- Está rara, no me contesta ni se mueve...
- Bueno, ya voy, decime donde está.
- Acá nomás, tirada en el piso.
- A ver... ¡Vamos remolona, no es hora de dormir! ¡Arriba! Pero... esta mujer está fría...¡Rápido! ¡Llamen al doctor Martínez! Putamadre... ¿qué le pasó? - Rugió la voz mientras sacudía el pequeño cuerpo.
Alguien le mete unas pinzas por la boca y retira el trozo de cáscara atragantado. Pero ya es tarde. Una nube rosa la envuelve y desde lejos le llegan los gritos de la enfermera, después el sacudón del shock eléctrico la lleva a la ruta desierta. Escucha el sonido de la moto, ahí está él, extendiéndole el casco:
- Vení mamá, vamos a pasear, yo te llevo.
- ¿Viste Martha? Te dije que iba a venir a buscarme...



(cuento publicado en el libro Cuentos del Sótano, antología Endora)

3/9/09

Ojalá...

Ojalá que estuvieras aquí.
Fuimos sólo dos almas perdidas,
año tras año
nadando en la pecera,
corriendo por el viejo camino de siempre.
¿Y qué hemos encontrado?
Los mismos miedos de siempre...
Ojalá que estuvieras aquí.

Pink Floyd

13/7/09

Lado A - Lado B / Las caras de la democracia


Hace un par de semanas me tocó votar por primera vez como mexican y aprovechando esto me pidieron un artículo para un suplemento.
Escribí este texto, sin meterme en política, sin herir las sensibilidades y sin señalar qué voté y porqué:
Voté anulado porque no les creo un carajo, a nadie, no les creo nada de nada.
En fin, acá el artículo:


La Portada

Hace ya 4 años que soy mexicana por elección. El domingo pasado desperté con una sensación de reencuentro, una sutil emoción que creía perdida en la memoria revivió y se instaló en mi, la emoción de involucrarme nuevamente con la realidad que me rodea y, desde este ínfimo espacio de ciudadana, elegir una opción y poder votar, decir "a mi me parece que..."

Y desde este lugar, desde lo que siento y veo, desde mi experiencia, les comparto mi mirada, mi vivencia de elección, tan igual y al mismo tiempo diferente al resto de las experiencias.

Hay frases que de tanto repetirse terminan considerándose verdades casi absolutas, sin que por ello sean ciertas. A mi me dijeron esta frase en Uruguay una noche estrellada de octubre de 1999, al cerrarse el escrutinio de votos y confirmar que mi candidato a la presidencia había perdido por escaso margen: "Cada pueblo tiene el gobierno que se merece". Y esa frase espetada casi como un insulto, generó en mí un sentimiento de impotencia y rebeldía. ¿Quién dice que la mayoría tiene razón? ¿Eh? ¿Y en los países que no hay democracia? ¿Y en los países que la mayoría de las personas no acceden a la educación y simplemente son engañadas con promesas obscenamente imposibles? Recuerdo que entonces me hice muchas preguntas sin llegar a una conclusión definitiva. Han pasado muchos años, soy ciudadana en otro país y aquella frase, como un mal consuelo, sigue repicando cada vez que participo en una elección, pierda o gane mi candidato.

Primero está el tema de la democracia. Y antes de continuar quiero aclarar, como Facundo Cabral, que sólo soy una ciudadana del mundo. Recuerdo que cuando en la escuela primaria me explicaron qué era eso de la democracia, mi país vivía una feroz dictadura militar. En aquél entonces la democracia era lo máximo, la amiga perdida, la mejor aliada para el ejercicio de la libertad. El voto secreto era una maravilla ejercida por los ciudadanos; olvidando con generosidad que sólo desde hacía pocas décadas las mujeres habían sido habilitadas para votar, entre otras "pequeñas" paradojas.

Actualmente ya no considero a la democracia como el mejor sistema, y confieso que no sé cuál es el mejor sistema; la democracia para mi ha pasado a ser "el menos peor", lo cual es triste pero, como dijera mi abuelo, "es lo que hay". Y como es lo mejorcito que hay en la vuelta, uno pretende que funcione de la mejor manera posible, que todos participen y se expresen sin coacciones, que el voto sea realmente secreto y que haya candidatos serios a los que elegir, candidatos que se ganen la confianza de su electorado y que cumplan sus promesas, etc. etc.

Lado A

Las elecciones nacionales pasadas me encontraron con "la ñata (nariz) contra el vidrio", mirándolas de perfil, sin opción de hacer nada, sólo mirar, escuchar. Y así fue como me enfrenté por primera vez con los siguientes conceptos: ¿Votos perdidos? ¿¡Urnas embarazadas!? ¿Es esto posible? Es cierto que nunca se confirmó nada, pero el sólo hecho de que se pusiera en tela de juicio el conteo fue suficiente para que yo comenzara a descreer en la tan mentada democracia, cosa que no me había sucedido en mi país natal, dictadura incluida. Y aquí encontramos el primer contraste, en México la democracia institucionalizada no tiene buena imagen y no es garantía de que tu voto será justamente considerado.

Faltaba un mes para las elecciones cuando comenzaron a caer. Primero me abordaron en la calle, alguien del Pan pretendía que votara por su partido.
- Perdón siñoritau, mi nou enthender...- Sé que fue una salida fácil, pero fue lo único que se me ocurrió decir frente a esa chava que, cual novel mormón, pretendía perseguirme hasta que le asegurara mi simpatía por su candidato.
Luego llegó la carta, la señora Beatriz Paredes me saludaba amablemente y me invitaba a checar las virtudes de su gallo para mi delegación. ¿Y quién le dio mi nombre a la tal señora? ¿Cómo sabe mi dirección? Conozco bien las prácticas publicitarias con las cuales se compran bases de datos para promocionar un producto, pero esto no fue en desmedro de mi asombro, el cual aumentó al siguiente día cuando recibí otra carta, esta vez del Seguro Social, en la que me explicaban que gracias a la gestión del Presidente Calderón mi jubilación sería sustancialmente más nutrida...gracias por hacer su chamba señor presidente, los futuros pensionistas lo recordarán en sus oraciones y, con algo de suerte, quizá voten por su partido. Ni el mero día de las elecciones pude escapar, ya que recibí dos llamados telefónicos, el primero de parte de un joven muy correcto, que dijo hablar en nombre del IFE y el segundo una grabación que, sin decir "agua va", me espetó que qué esperaba para salir de casa a votar, cosa que me asombró mucho porque efectivamente yo ¡aún no había votado! Antes de recibir una tercera llamada, tercera, y temiendo que esta vez me amenazaran con quitarme la ciudadanía si no concurría, me dirigí, credencial de elector en mano, a la dirección designada para emitir mi voto.


Lado B

Todo tenía el color de la novedad para mí. Encontrar el lugar fue sencillo, también lo fue hacer la fila y entregar mi credencial; en realidad todo fue extremadamente sencillo y rápido.
Sin embargo salí del lugar con cierta desazón. ¿Dónde quedó el cuarto secreto? Aquella habitación sola y cerrada en la que imperaba el silencio y donde uno se enfrentaba a todas las listas ¿Y el sobre para introducir mi voto? ¿Y qué fue de aquella urna sólida, de madera, cerrada a cal y canto con un fuerte candado?
Esta vez el procedimiento fue diferente. En primer lugar me entregaron dos listas, luego busqué dónde dirigirme hasta que en medio del patio topé con una "mesa" doble faz de plástico, rodeada con una especie de mampara también de plástico y con una media cortina del mismo material en cuyo exterior pude leer: Cuarto Secreto;
"entré" como pude allí, coloqué mis dos listas sobre la "mesa" y señalé mi elección en las dos papeletas, luego las doblé en cuatro y ahí me di cuenta que no me habían dado ningún sobre para resguardar mi voto. Entonces salí, votos en mano, en busca de la urna. Unos metros más adelante encontré una caja de plástico transparente sellada con cinta adhesiva, deduje que era la urna y allí introduje mis papeletas, confiando en mi suerte para que no se desdoblaran en el proceso y mi voto secreto dejara de serlo.
No es para tanto, me dije, al fin y al cabo el sistema funciona. ¿Funciona? ¿Y qué pasa con la percepción? ¿Qué percepción genera en la población estos materiales, esta ambigüedad de términos en la que un cuarto secreto ni es un cuarto ni es secreto? ¿Estas urnas "inembarazables" de material plástico semi-rígido selladas con cinta?
Entonces, a la multiplicidad de razones por las cuales la ciudadanía no concurre a votar yo le añado esta, que puede parecer nimia: el sistema despierta más desconfianza que confianza, todo se ve demasiado endeble y poco sólido. De hecho, el simple tropiezo de un ciudadano distraído sería suficiente para desbaratar una urna, convirtiéndola en un almohadón amorfo.

La Contratapa

Hay muchas cosas que cambiar, unas más prioritarias que otras. Pero yo agradecería mucho si el IFE, en vez de gastar sus dineros en llamarme personalmente para invitarme a votar, invirtiera un poco más en infraestructura, para que así la distancia entre SER y PARECER fuera un poco, tan sólo un poco, menos profunda.

2/7/09

Las familias

No sé mucho de mi familia paterna, tengo un apellido alemán medio difícil y escaso, especialmente en Uruguay.
En estos años de internet dos o tres "familiares" de argentina han caído en mi mail, escribiéndome por distintos motivos. Por estos aterrizajes he ido averiguando varias cosas, por ejemplo, que el nombre Eduardo (el nombre de mi viejo) se repite abundante del otro lao del charco y que la influencia germana pesa mal (bueno, al menos eso es lo que interpreto yo) ya que la mayoría son milicos, son mormones...o se van pal otro extremo y son alcohólicos y/o artistas.
Para quienes creen en las constelaciones: creo que en el apellido paterno de mi familia, en los emigrados a sudamérica, hay un problema de rigidez, una necesidad de marco normativo sin el cual parece que se van al carajo. Y mi viejo fue un claro ejemplo de cómo irse al carajo.
Ahora me pregunto cuál será el sino de mi familia materna...capaz es más fácil de ver cuando uno está prácticamente por fuera y por eso no me sale con respecto a la familia de mi vieja.
Cosas que pasan por mi cabeza de vez en cuando.

15/6/09

Daniel Viglietti en el D.F.



Por detrás de mi voz
escucha, escucha.
Otra voz canta.

Viene de atrás, de lejos;
Viene de sepultadas
bocas, y canta.

Dicen que no están muertos
escúchalos, escucha.
Mientras se alza la voz
que los recuerda y canta.

Escucha, escucha;
otra voz canta.

Dicen que ahora viven
en tu mirada.
sostenlos con tus ojos,
con tus palabras.
Sostenlos con tu vida
que no se pierdan,
que no se caigan.

Escucha, escucha;
otra voz canta.

No son sólo memoria,
son vida abierta,
continua y ancha;
son camino que empieza.

Cantan conmigo,
conmigo cantan.

Dicen que no están muertos;
escúchalos, escucha,
mientras se alza la voz
que los recuerda y canta.

Cantan conmigo,
conmigo cantan.

No son sólo memoria,
son vida abierta,
son camino que empieza
y que nos llama.

Cantan conmigo,
conmigo cantan.

Homenaje a Mario Benedetti hace un par de semanas.

3/6/09

Se solicita su colaboración


Hay un perro en Monterrey que busca casa.
Está limpito, es lindo, simpático...
A ver si esto del web sirve para algo más concreto que boludear y le conseguimos un dueño al Manchaoreja.

18/5/09

Chau Mario II

BIROMES Y SERVILLETAS

En Montevideo hay poetas, poetas, poetas
que sin bombos ni trompetas, trompetas, trompetas
van saliendo de recónditos altillos, altillos, altillos
de paredes de silencios de redonda con puntillo.

Salen de agujeros mal tapados, tapados, tapados
y proyectos no alcanzados cansados, cansados
que regresan en fantasmas de colores, colores, colores
a pintarte las ojeras y pedirte que no llores.

Tienen ilusiones compartidas partidas, partidas
pesadillas adheridas heridas, heridas
cañerías de palabras confundidas fundidas, fundidas
a su triste paso lento por las calles y avenidas.

No pretenden glorias ni laureles, laureles, laureles
solo pasan a papeles, papeles, papeles,
experiencias totalmente personales, zonales, zonales
elementos muy parciales que juntados no son tales.

Hablan de la aurora hasta cansarse, cansarse, cansarse
sin tener miedo a plagiarse, plagiarse, plagiarse
nada de eso importa ya mientras escriban, escriban, escriban
su mana su locura su neurosis obsesiva.

Andan por las calles los poetas, poetas, poetas
como si fueran cometas, cometas, cometas
en un denso cielo de metal fundido, fundido, fundido
impenetrable, desastroso, lamentable y aburrido.

En Montevideo hay biromes, biromes, biromes
desangradas en renglones, renglones, renglones
de palabras retorciéndose confusas, confusas, confusas
en delgadas servilletas como alcohólicas reclusas.

Andan por las calles escribiendo y viendo y viendo
lo que ven lo van diciendo y siendo y siendo
ellos poetas a la vez que se pasean, pasean, pasean
van contando lo que ven, y lo que no, lo fantasean.

Miran para el cielo los poetas, poetas, poetas
como si fueran saetas, saetas, saetas
arrojadas al espacio que un rodeo, rodeo, rodeo
hiciera regresar para clavarlas en Montevideo
Leo Masliah

Chau Mario

Como buena uruguaya no puedo dejar de despedir a Mario Benedetti. Otras muertes me han dolido más, por ejemplo Idea Vilariño hace poco. Y podés apostar que he leído mucho más a Mario que a Idea, pero no sé, lo pienso solo, asmático...y la verdad es una buena que se haya ido.
Igual ahí está, en sus cuentos, sus novelas y su poesía.
Cuánto joven descubrió la poesía leyéndolo y cuántos más lo leerán mañana.
En este día tan húmedo y gris, tan lejos de mi Montevideo, uso mi inhalador en tu homenaje.
Buen viaje Mario.

28/4/09

wisky!

A pedido del público

Todos saben lo que está pasando, que influenza y demás.
Se siente raro, todos andamos con barbijo e incluso me llegaron a dar guantes onda cirujano pa laburar. Pa colmo tembló y eso movilizó más los ánimos.
La cosa es que por la tarde nos dijeron que hoy laburábamos desde casa y andá a saber si el resto de la semana también. Me gusta estar en casa laburando, tengo internet, tengo compu...mejor que salir a la calle y andar paranoica.
Hace un rato me mandaron un mail diciendo que mañana hay que presentarse a laburar. Mmmm, no sé, creo que voy a intentar regresar el lunes nomás, si ya me traje todo...¿pa qué correr riesgos?
Ya hay rumores, muchos, de esos que "si dicen 6 debe ser 10", "no es influenza porcina, es algo más jodido", "son más muertos de los que dicen". De todo.
Por lo pronto, creo que lo mejor es interactuar lo menos posible con el resto de la humanidá, al menos no personalmente.

En un rato subo foto ad hoc.

El chiste del día de ayer:
¿Qué le dijo el DF a la influenza?
Mirá como tiemblooo.

Y me hago la canchera, pero me preocupa.

24/4/09

Andrea, yo y las noticias


Hoy me llegó el mail de Andrea, gran amiga a la que hace 5 años no veo. Compartimos el último año que estuve en Uruguay, yo planeando el viaje y ella pensándolo.
Dos años después Andrea partió para Israel, así que ahora éramos dos las emigradas.
Con ella siempre me pasó que de repente en un año ni nos cruzábamos, no mail, no chat. Y en una de esas, abro el msn y me la encuentro, entonces chateamos más de una hora, continuando la conversa que habíamos dejado, recuperando el diálogo como si el tiempo no hubiera pasado, entendiéndonos de una, cotejando los procesos, etc.
Pues hoy Andrea me dió la gran sorpresa, una foto de ella con su anillo de compromiso, con su novio...y no ni idea de que tuviera novio, mucho menos que fuera a casarse.
Lo cual es bastante lógico ya que hace un rato largo, casi un año, que no chateamos ni nada.
Pero el punto es mi reacción, ahí, frente al monitor. Las noticias, buenas y malas, han venido del puto monitor, específicamente de los mails, y no me termino de acostumbrar a eso.
"Qué querés, si la mina está en Israel y vos en México" me dice mi compañero. Sí, es cierto, y sería igual para todo aquél que está en Montevideo, en Monterrey, en cualquier parte del mundo en la que sea más fácil escribir un mail que hablar por teléfono.
Así que la mecánica suele ser más o menos la misma: llego al laburo (casi siempre las noticias suceden entre semana), abro el mail y ahí está la bomba correspondiente: nacimientos, muertes, bodas, enfermedades...Y yo ahí, en mi laburo, con cara de "nosapanada" y un cacho desbordada. Porque no estoy ahí con ellos, porque tampoco puedo comentarlo, alegrarlo, entristecerme con la persona que está al lado mio, porque, a mi vez, yo termino volcando lo que siento en una página de internet.

15/4/09

goby baya, jugo mágico

Lo bueno de las flores de bach es que a veces me entero de su efecto. Lunes y martes pésimo, miercoles mejorando.
Hace unos 10 años que tomo flores de forma intermitente. No, no son mágicas, pero me han ayudado en varias oportunidades puntuales. Esta es una de ellas.
Hasta sientí amor por la humanidad y me alegró ver una lagartija escondiéndose entre las flores, onda presentación de novela de la tarde.
Menos mal que todo es temporal.

14/4/09

De repente

el bajón, porque sí, sin motivo aparente.
Hacía un rato largo que no me sentía así. Una mezcla de sueño con mal humor y angustia. Mal para empezar la semana.
Ayer fue nefasto, hoy mejor. Voy saliendo.
Busco las causas, en realidad estoy mejor, mucho mejor, que el año pasado a esta altura, todo va marchando, hay planes, buen ambiente, etc.
La obvia es que extraño, 7 años después sigo extrañando, me pega diferente pero ahí está y la otra es el cumpleaños asomándose en el horizonte, como nubarrón amenazante del mes que viene.
No quiero imaginar cómo me pegará el 2010 cuando cumpla los temidos 40...

13/4/09

ROSA DE HIROSHIMA

Pensem nas criancas
mudas, telepáticas
pensem nas meninas
cegas, inexatas
pensem nas mulheres
rotas, alteradas
pensem nas feridas
como rosas cálidas
mas oh! nao se esquecam
da rosa, da rosa
da rosa de hiroshima
a rosa hereditária
a rosa radioativa
estúpida e inválida
a rosa com cirrose
a anti-rosa atomica
sem cor, sem perfume
sem rosa, sem nada.

Ney Matogrosso

24/3/09

De pelos

Desde que llegué a México, hace 6 años, no voy a la peluquería. Miento, fui hace 4 años cuando estuve en Uruguay y ya.
El pelo me lo corto yo, ahí, el clásico corte desparejo. Una se pone cabeza abajo, peina el pelo y mete tijera (si es posible que no sea esa que usa para cortar el pollo en la cocina) después medio le entra con una gillete afilada y listo, queda bastante potable.
El tema es que en Monterrey, por el clima o el agua, lo tenía un poco más ondeado y en el DF me queda más llovido. El llovido me embola, no termina de ser lacio, no es ondulado...Así que lo pensé y me decidí por una base de permanente.
Una vez decidida, y como voy cada muerte de obispo, me acordé que una amiga tiene el pelo bastante lindo así que le pedí que me diera los datos de su peluqueiro, a sabiendas de que es medio caribe.
El sábado pasado no tuve clase de joyería, así que era el día ideal, llamo y me da hora para las 8 de la mattina...me llamó la atención porque según el tipo que me agendó a las 9 tenía otra clienta, pero ta.
El sábado a las 8 ahí estaba, le explico al tipo lo que quiero, una base de permanente nomás, para que quede un poco ondulado, para darle forma y ya que estamos un corte similar al que tengo pero bien hecho. Y me sale con que él no se arriesga con las permanentes, que no se hace responsable del resultado.
Le digo que está bien, que yo hace una punta de años me hice alguna y sé cómo reacciona mi pelo y, eligiendo el rulo correcto, no hay drama. Insiste que no, que me va a hacer un corte de pelo genial que sólo con ponerme una crema rebeladora de rizos y sacudir la cabeza me va a quedar con forma...etc.
Resignada le digo que va, que haga el corte.
Me desenreda y me dice que baje la cabeza...corta apenas, después que levante la cabeza...corta menos, me miro, estoy igualita, pero no digo nada...
Me lava el pelo y le entra al secador y al cepillo (igual era previsible)
Mi dios, cómo he cambiado, lo dejé hacer, dejé que me armara un peinado pseudomodernoso que me dejó con cara de 6 años más, me miré al espejo y sólo le dije:
No es lo que tenía en mente, de hecho me lo dejaste más lacio...
Él dijo las escusas de siempre, las que ya conocemos, que voy a ver mañana, que me quedó re bien, y que eran 300 pesos.
Pagué y me fui, obvio que no vuelvo más, de hecho andá a saber cuándo vuelvo a juntar energía para ir con otro, espero que no sea dentro de 6 años.